San Agustín: toma y lee
San Agustín, Confesiones VIII, 12
Agustín, un joven muy inteligente del norte de África, se había alejado de la fe, y su madre, santa Mónica, rezaba y lloraba por él. Un día, en Milán, oyó una voz que cantaba «Toma y lee», abrió las cartas de san Pablo y cambió su vida. San Agustín, Confesiones VIII, 12

La historia, con nuestras palabras
Agustín nació en el año 354 en Tagaste, en el norte de África. De joven se alejó de la fe de la Iglesia. vatican.va, Benedicto XVI, 9 de enero de 2008
Su madre, santa Mónica, lloró mucho y rezó mucho a Dios por la conversión de su hijo. Martirologio, 27 de agosto
Un obispo le dijo a Mónica que no podía perderse el hijo de tantas lágrimas. San Agustín, Confesiones III, 12
Un día, en Milán, Agustín lloraba bajo una higuera. Le preguntaba a Dios hasta cuándo seguiría así. San Agustín, Confesiones VIII, 12 Entonces oyó desde una casa vecina la voz…
El resto de la historia es parte de la suscripción.
Ver el mapaAsí lo dice la Biblia
San Agustín, Confesiones VIII, 12
Biblia de Torres Amat (París, 1836), dominio público, con la ortografía de hoy. En cursiva, lo que añadió el traductor.
Para leer juntos
- Mónica rezó muchos años por su hijo. ¿Por quién rezas tú con esa paciencia?
- Agustín encontró su respuesta abriendo la Biblia. ¿Hay alguna frase de la Biblia que te haya ayudado a ti?
- Para el niño: ¿qué le pedirías a Dios por alguien de tu familia?