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Jeremías y el alfarero

Jer 1, 4-10

Dios llamó a Jeremías cuando era muy joven y le dijo que lo conocía desde antes de nacer. Después lo mandó a ver a un alfarero que rehacía una vasija, y le dijo que su pueblo era en sus manos como el barro. Jer 1, 4-10

Jeremías y el alfarero: recreación artística

La historia, con nuestras palabras

Un día, Dios le habló a Jeremías. Le dijo que ya lo conocía antes de formarlo en el seno de su madre. Jer 1, 4-5

Antes de que naciera, Dios ya lo había apartado para sí. Lo había elegido como profeta, alguien que habla en nombre de Dios, para las naciones. Jer 1, 5

Jeremías respondió que casi no sabía hablar, porque todavía era muy joven. Jer 1, 6

Dios le dijo que no dijera que era muy joven. Jeremías haría todo lo que Dios le encargara, y diría lo que le mandara decir. Jer 1, 7 Le dijo…

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Así lo dice la Biblia

Jer 1, 4-10

4Y el Señor me habló, diciendo: 5Antes que yo te formara en el seno materno, te conocí; y antes que tú nacieras, te santifiqué o segregué, y te destiné para Profeta entre las naciones. 6A lo que dije yo: ¡Ah! ¡ah! ¡Señor Dios! ¡Ah! bien veis vos que yo casi no sé hablar, porque soy todavía un jovencito. 7Y me replicó el Señor: No digas, soy un jovencito, porque con mi auxilio tú ejecutarás todas las cosas para las cuales te comisione, y todo cuanto yo te encomiende que digas, lo dirás. 8No temas la presencia de aquellos a quienes te enviare: porque contigo estoy yo para sacarte de cualquier embarazo, dice el Señor. 9Después alargó el Señor su mano, y tocó mis labios; y añadiome el Señor: Mira, yo pongo mis palabras en tu boca: 10he aquí que hoy te doy autoridad sobre las naciones y sobre los reinos para intimarles que los voy a desarraigar, y destruir, y arrasar, y disipar, y a edificar y plantar otros.

Biblia de Torres Amat (París, 1836), dominio público, con la ortografía de hoy. En cursiva, lo que añadió el traductor.

Para leer juntos

  1. Dios conocía a Jeremías antes de que naciera. ¿Qué te dice eso de cómo te conoce a ti?
  2. El alfarero no tiró el barro: hizo otra vasija con él. ¿Qué parte de tu vida te gustaría poner en manos de Dios para que la rehaga?
  3. Para el niño: si fueras barro en las manos de Dios, ¿qué te gustaría que hiciera contigo?

¿Quiénes salen?

Jeremías, Baruc.

¿Y luego qué pasó?

Tres jóvenes en el horno

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