Ana pide un hijo
1 Sam 1, 1 – 1 Sam 2, 21
Ana no podía tener hijos y sufría por eso. En el templo de Siló le pidió un hijo al Señor llorando, y prometió consagrárselo. Dios le dio a Samuel, y Ana lo llevó al templo para que sirviera al Señor toda su vida. 1 Sam 1, 1 – 1 Sam 2, 21

La historia, con nuestras palabras
Elcaná tenía dos esposas: Ana y Penina. Penina tenía hijos, pero Ana no. 1 Sam 1, 2
Cada año, cuando subían al templo del Señor, Penina ofendía a Ana porque Ana no tenía hijos. Ana lloraba y no comía. 1 Sam 1, 6-7
Un día, en Silo, Elí, el sacerdote, estaba sentado junto a la puerta del templo. Ana llegó con el corazón lleno de amargura y rezó al Señor llorando mucho. 1 Sam 1, 9-10
Le prometió al Señor que, si le daba un hijo, se lo consagraría para toda la vida. 1 Sam 1, 11 Ana rezaba en silencio y solo movía los labios.…
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Ver el mapaAsí lo dice la Biblia
1 Sam 1, 1 – 1 Sam 2, 21
Hubo un hombre en la ciudad de Ramataim-Sofim en las montañas de Efraín, cuyo nombre era Elcana, hijo de Jeroham, hijo de Eliú, hijo de Tohú, hijo de Suf, de la tribu de Leví, domiciliado en la de Efraín.
Biblia de Torres Amat (París, 1836), dominio público, con la ortografía de hoy. En cursiva, lo que añadió el traductor.
Para leer juntos
- Ana le abrió su corazón a Dios, aunque Elí al principio no la entendió. ¿A quién le cuentas tú lo que te duele?
- Ana cumplió lo que le prometió a Dios. ¿Qué crees que sintió al dejar a Samuel en el templo?
- Para el niño: ¿qué le pedirías tú a Dios si le rezaras en silencio?