Evangelio del V Domingo de Cuaresma
Este año: domingo 14 de marzo de 2027 · Jn 12, 20-33
El grano de trigo
Se acerca la Semana Santa. Jesús anuncia su muerte con la imagen del grano de trigo que muere y da fruto. Jn 12, 20-33
Color de la misa: morado

El Evangelio de este domingo, con palabras de hoy
Unos que no eran judíos habían ido a la fiesta a adorar a Dios. Se acercaron a Felipe y le pidieron ver a Jesús. Jn 12, 20-21
Felipe se lo dijo a Andrés, y los dos se lo dijeron a Jesús. Jn 12, 22
Jesús dijo que había llegado su hora. Si el grano de trigo no muere, no da fruto; si muere, da mucho fruto. Jn 12, 23-24
Pidió a quien quisiera servirle que lo siguiera. Donde estuviera él, estaría también su servidor. Jn 12, 26
Jesús dijo que su alma estaba turbada. Pidió al Padre que glorificara su nombre, y se oyó una voz del cielo. Jn 12, 27-28
Dijo que, cuando fuera levantado, atraería todo hacia él. Así anunciaba cómo iba a morir. Jn 12, 32-33
Así lo dice la Biblia
Jn 12, 20-33
20Al mismo tiempo ciertos gentiles, de los que habían venido para adorar a Dios en la fiesta, 21se llegaron a Felipe, natural de Betsaida, en Galilea, y le hicieron esta súplica: Señor, deseamos ver a Jesús. 22Felipe fue y lo dijo a Andrés; y Andrés y Felipe juntos se lo dijeron a Jesús. 23Jesús les respondió, diciendo: Venida es la hora en que debe ser glorificado el Hijo del hombre. 24En verdad, en verdad os digo, que si el grano de trigo, después de echado en la tierra, no muere, queda infecundo; pero si muere, produce mucho fruto. 25Así el que ama desordenadamente su alma, la perderá; mas el que aborrece o mortifica su alma en este mundo, la conserva para la vida eterna. 26El que me sirve, sígame: que donde yo estoy, allí estará también el que me sirve; y a quien me sirviere, le honrará mi Padre. 27Pero ahora mi alma se ha conturbado. Y ¿qué diré? ¡Oh Padre! líbrame de esta hora. Mas no: que para esa misma hora he venido al mundo. 28¡Oh Padre! glorifica tu santo nombre. Al momento se oyó del cielo esta voz: Le he glorificado ya, y le glorificaré todavía más. 29La gente que allí estaba, y oyó el sonido de esta voz, decía que aquello había sido un trueno. Otros decían: Un ángel le ha hablado. 30Jesús les respondió, y dijo: Esta voz no ha venido por mí, sino por vosotros. 31Ahora mismo va a ser juzgado el mundo: ahora el príncipe de este mundo va a ser lanzado fuera. 32Y cuando yo seré levantado en alto en la tierra, todo lo atraeré a mí: 33(esto lo decía para significar de qué muerte había de morir).
Biblia de Torres Amat (París, 1836), dominio público, con la ortografía de hoy. En cursiva, lo que añadió el traductor.
Las otras lecturas de la misa
Primera lectura
Dios anuncia una alianza nueva. Escribirá su ley en el corazón de su pueblo. Jer 31, 31-34
Salmo
«Oh Dios, crea en mí un corazón puro». Sal 51, 3-4.12-15
Segunda lectura
Cristo oró con gritos y lágrimas, y aprendió a obedecer sufriendo. Es causa de salvación para los que lo obedecen. Heb 5, 7-9
Las lecturas completas de este día, en la página de los obispos de Estados Unidos: bible.usccb.org
Así lo entiende la Iglesia
La alianza nueva
El Catecismo cita el anuncio de Jeremías de una alianza nueva al hablar de la Ley nueva de Cristo.
Catecismo 1965
Una alianza eterna
Los profetas anunciaron una alianza nueva y eterna. Jesús la instituyó.
Catecismo 762
El color morado
Seguimos en Cuaresma: el sacerdote se viste de morado.
Instrucción General del Misal Romano 346
Para los niños
Unas personas querían ver a Jesús. Jn 12, 21
Jesús habló de un grano de trigo. Jn 12, 24
Si el grano se siembra, da mucho fruto. Jn 12, 24
Se oyó una voz que venía del cielo. Jn 12, 28
¿Quieres sembrar una semilla y verla crecer?
Para hablar en familia
- Le dijeron a Felipe: «Queremos ver a Jesús». ¿Cómo lo ven los demás en nosotros?
- El grano da fruto cuando se entrega. ¿Qué podemos entregar por los demás esta semana?
- Para el niño: ¿qué necesita una semilla para crecer?
Esta semana
Siembren juntos una semilla en una maceta. Mientras crece, recuerden lo que dijo Jesús del grano de trigo.
Para rezar
Señor Jesús, tú te entregaste como el grano de trigo. Atráenos hacia ti y danos un corazón nuevo. Amén.